En esta época del año los gimnasios se llenan.
Cuerpos sudados, unos trabajados, otros ni tanto... pero todos intentando
mejorar la apariencia para el verano. Hasta aquí, ninguna novedad.
Es justamente por el hecho de salir de una clase de gimnasia completamente
mojado, bañado de sudor, que algunos alumnos pueden tener la falsa impresión de
que el ejercicio fue "buenazo".
Salas muy llenas, con poca ventilación, pueden provocar una deshidratación en
función de la pérdida de calor excesivo. A medida que el ejercicio es más
excitante e intenso, más peligro representa, como es el caso de las clases de
spining.
Sabemos que el cuerpo pierde calor con el ejercicio y la transpiración es uno de
los sistemas más eficientes para enfriar la piel, intentando mantener la
temperatura corporal en niveles satisfactorios. La variación soportada, según
MacArdle, es una baja de 10º C y una elevación de hasta 5º C.
En el caso de baja de temperatura, la reorganización del aporte sanguíneo
conduciendo el flujo para el centro del cuerpo, es el sistema automático de
defensa y en la elevación, es la transpiración.
Algunos factores pueden contribuir para una elevación indeseada de la
temperatura corporal en una sala mal diseñada, como por ejemplo la humedad
relativa del aire. Dicha humedad tiende a aumentar con la propia evaporación del
sudor y la respiración de muchas personas ejercitándose juntas en un espacio
reducido. Cuanto más caliente y húmedo el ambiente, mayor el estrés orgánico
para mantener el equilibrio térmico. La humedad es más problemática que el calor
propiamente, dificultando el intercambio gaseoso y aumentando la cantidad de
sudor eliminado. Para que el sistema funcione perfectamente, el sudor debe
llegar a la piel y evaporarse, provocando el enfriamiento de la sangre,
disminuyendo así la temperatura corporal. Si el sudor escurre por la piel,
impide el intercambio de calor con el medio ambiente. Esto provoca una especie
de circulo vicioso. El sudor escurre y no evapora. No evaporando la temperatura
aumenta, trayendo riesgos para la salud. De forma equivocada, algunos
deportistas se sacan la camisa al correr, pedalear e inclusive caminar en días
de sol escaldante. Bueno, por lo menos en las salas de spining o de gimnasia, no
es permitido sacarse la camisa, pero todavía podemos ver alumnos con camisetas
impropias que se encharcan.
Hoy existen en el mercado, ropas deportivas confeccionadas con telas llamadas
inteligentes, con la propuesta de absorber y evaporar el sudor, estas telas son
probadas generalmente en eventos mundiales. Mientras la mayoría de los alumnos
ya se han preocupado con las propiedades de protección de las bermudas
acolchonadas, no han dado la misma importancia y atención a la camisa en su
función térmica. En estos ambientes de salas de gimnasia y/o spining, la
eficacia de la pérdida de calor por conducción, convección e irradiación, es muy
reducida, quedando así esta función destinada apenas a la evaporación del sudor.
Otro factor bastante importante, es la cuestión de la gordura corporal. Personas
obesas o con porcentaje de gordura más alto, tienen naturalmente mayor
dificultad para transpirar y la consecuencia directa es la posibilidad de que
estén ejercitándose con una temperatura corporal más peligrosa.
Después que la temperatura corporal ha aumentado y el proceso de deshidratación
ya ha comenzado, es decir, una pérdida de líquidos superior a 4 a 5% del peso
corporal, el sistema cardiovascular se depara con dos situaciones al mismo
tiempo: tener que enviar sangre para los músculos activos y para la periferia,
para poder ejercer el control térmico. Con esto, el Débito Cardíaco Máximo y el
VO²máx. disminuyen, induciendo al aumento de la frecuencia cardiaca como
respuesta fisiológica inmediata. Otra buena razón de la práctica de spining con
monitor cardiaco, controlando la zona límite.
Como siempre sucede, los investigadores realizan comparaciones entre hombres y
mujeres. Hasta ahora, los estudios no sustentan la tesis indicando la diferencia
en la capacidad de tolerancia y adaptación de la práctica del ejercicio con
temperaturas altas. Quedó apenas demostrado que "las mujeres poseen más
glándulas sudoríparas activadas por el calor por unidad de área cutánea" (MacArdle
98), a pesar de comenzar a sudar de hecho un poco después que los hombres, con
una temperatura central mayor, pero no significa que presenten un desempeño
menor. La cantidad de sudor producido es menor si la comparamos a la misma
intensidad de ejercicio y condición climática similar. El ciclo menstrual
tampoco presenta mayores dificultades, a pesar de que la temperatura corporal
aumenta ligeramente durante la ovulación y la de las conocidas retenciones de
líquido durante la menstruación.
Otra duda que siempre aparece es la cuestión de la edad. No existen estudios
suficientes para afirmar que el anciano tenga menor capacidad de adaptación al
calor. El que practica ejercicios durante toda la vida, soporta mucho mejor el
estrés térmico.
Bueno, de las consecuencias de la deshidratación y de cómo evitarlas en las
clases de spining, conversamos la próxima semana.
Fuente:
Traducción copyright © 2003 Natalia Roggiero Barbieri
Texto copyright © 2003 Luiz Carlos de Moraes - Profesional de Educación Física
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