Antiguamente gimnasio era un lugar lleno de barras
de hierro, anillas muy pesadas, aparatos de musculación muy rústicos y
frecuentadas solamente por hombres. Una secretaria sencilla, camerinos sin lujos
y nada más. Los métodos de ejercicios eran prácticamente recetas listas,
inspiradas en las fórmulas exitosas de físico culturistas de renombre.
Fue así durante mucho tiempo hasta la explosión de la gimnasia y del
condicionamiento físico más técnico a partir de los años 70. Nuevos equipos,
nuevas investigaciones, nuevas tendencias sociales y nuevo público: las mujeres
y ancianos. Paralelamente, las instituciones científicas comenzaron a tener más
opciones y actividades para investigar y no apenas datos deportivos.
Coincidencia o no, de siete en siete años surge una actividad en el área de
Educación Física que vira manía. Unas sobreviven, pero otras, basadas apenas en
modismos, acaban pasando de moda, valga la redundancia. La gimnasia localizada y
el step, por ejemplo, son las que sobreviven porque dan resultado y tienen
fundamentos. Gimnasia basada en "novelerías" no lleva a ningún lugar, a menos
que sea utilizada de forma inteligente como puerta de entrada para programas más
seguros.
La evolución también llegó al corazón con los monitores cardíacos y la
intensidad de los ejercicios pasó a ser más controlada de una forma
relativamente accesible. La antigua fórmula de previsión de Frecuencia Cardiaca
Máxima, 220-edad, también sufrió reformas, dando origen a otras adaptadas a
grupos más definidos:
· Desentrenados (Sheffield y col,1965) = 205 - (0,42 x edad);
· Entrenados- Sheffield y col,1965) = 198 - (0,42 x edad);
· (FCM - Jones y col,1965) = 210 - (0,65 x edad);
· Renato Lotufo y Turíbio Leite de Barros: 208 - (0,7 x edad).
Esto sirvió para frenar un poco los excesos y disminuir los problemas cardíacos
durante la práctica deportiva.
Sin embargo, el control de la frecuencia cardiaca y hasta el de la presión
arterial son pasibles a fallas. Es difícil, pero una persona puede estar
sufriendo un infarto o sintiéndose incómoda, sin variación de estos parámetros
durante la práctica deportiva o de cualquier actividad física. Por esto, ya en
los años 50, surgió un buen método de control que lleva mucho más en cuenta la
sensibilidad individual del practicante. La escala de Borg, creada por el
fisiólogo sueco Gunnar Borg.
Cómo funciona? En una escala numérica de 0 a 12 readaptada de la original que
iba de 0 a 20, el alumno usa su propia sensibilidad y se auto evalúa para saber
el grado de esfuerzo subjetivo percibido. La escala no invalida los otros
métodos conocidos, siendo éste uno más para sumarse a la seguridad en la
práctica de la actividad física.
La escala:
(O - Ningún Esfuerzo Real)
(0,3)
(0,5 - Extremamente Leve)
(1 - Muy Leve)
(1,5)
(2 - Leve)
(2,5)
(3 - Moderado)
(4)
(5 - Fuerte)
(6)
(7 - Muy Fuerte)
(8)
(9)
(10 - Extremamente Fuerte)
(11)
(12 - Máximo Absoluto).
Esta escala también debe llevar en consideración, para el que está observando,
la expresión facial. El alumno está cansado o muriéndose?
El otro método de control de la intensidad del ejercicio considerado bastante
seguro es el Doble-Producto, un índice que no es invasor, que refleja mejor el
consumo de oxigeno del miocardio y corresponde al producto de la Presión
Arterial Sistólica por la Frecuencia Cardiaca. La gran importancia de su
determinación reside en la evaluación del dolor toráxico y de los esquemas
terapéuticos protectores para la isquemia del miocardio. El músculo cardiaco. El
método permite limitar la intensidad de cualquier ejercicio, sea aerobio o
anaerobio.
Digamos que un sujeto esté corriendo en una cinta a una velocidad próxima a su
Limite Anaerobio. Su PAS puede estar a 140 x 70 mmHg y su FC a 170 bpm. El
Doble-Producto será entonces de 23800. El mismo sujeto otro día puede estar
"exagerando" en la musculación con su PAS llegando a 160 mmHg, pero su FC no
aumentará mucho; digamos que llegue a 110 bpm. El resultado será de 17600. Si su
serie fuere más pesada todavía, su repetición será menor y el tiempo hábil para
que la FC aumente será menor todavía. Por lo tanto, teóricamente, más seguro.
Este puede ser un dato importante para recomendar cualquier actividad, partiendo
del principio que para disminuir el Doble-Producto, o disminuimos la PAS o la
FC.
Bueno, nuestro corazón, haciendo una analogía con el automóvil, es como si fuese
el cuenta vueltas (PRM). No sirve de nada pasar de la zona límite, que la
máquina no va a rendir más. Puede averiarse, eso sí. La ciencia y la tecnología
evolucionan asustadoramente en todos los segmentos. En la salud y en la
Educación Física también. Esté atento y manténgase actualizado, porque hoy en
día está mucho más fácil.
Fuente:
Traducción copyright © 2003 Natalia Roggiero Barbieri
Texto copyright © 2003 Luiz Carlos de Moraes - Profesional de Educación Física
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